Explicador

Cómo funciona una moción de censura en España

La Constitución de 1978 diseñó una moción de censura "constructiva", pensada para dificultar su uso. En casi cinco décadas de democracia solo ha triunfado una vez. Así funciona el mecanismo, y así fueron sus tres grandes precedentes: 1980, 1987 y 2018.

Última actualización: septiembre de 2026

El mecanismo constitucional (artículo 113 CE)

A diferencia de otros países, en España una moción de censura no sirve solo para tumbar a un Gobierno: hace falta tener ya, en el mismo trámite, un candidato alternativo con apoyos suficientes para sustituirlo. Es lo que se conoce como moción de censura "constructiva", y sus reglas básicas son:

  • Debe proponerla, como mínimo, la décima parte de los diputados: 35 de los 350 escaños del Congreso.
  • Tiene que incluir el nombre de un candidato alternativo a la Presidencia del Gobierno, que acepte la candidatura.
  • Entre la presentación de la moción y su votación deben transcurrir al menos cinco días, periodo en el que se pueden presentar mociones alternativas con otros candidatos.
  • Para prosperar necesita el voto favorable de la mayoría absoluta del Congreso: 176 de 350 diputados.
  • Ningún diputado puede firmar más de una moción de censura durante el mismo periodo de sesiones.

Si la moción prospera, el candidato alternativo queda investido presidente del Gobierno de manera automática, sin necesidad de una votación de investidura adicional. Si fracasa, sus firmantes no pueden presentar otra en el mismo periodo de sesiones.

1980 — Felipe González contra Adolfo Suárez

No prosperó

Debatida los días 28, 29 y 30 de mayo de 1980, fue presentada por los grupos parlamentarios socialistas contra el Gobierno de Adolfo Suárez (UCD), con Felipe González como candidato alternativo. La votación arrojó 152 votos a favor, 166 en contra y 21 abstenciones: no alcanzó la mayoría absoluta necesaria. Aunque perdió, sirvió para consolidar la imagen de Felipe González como alternativa de gobierno, apenas dos años antes de que el PSOE ganara las elecciones de 1982 por mayoría absoluta.

1987 — Antonio Hernández Mancha contra Felipe González

No prosperó

Debatida entre el 26 y el 30 de marzo de 1987, la presentó Alianza Popular (precedente del actual PP) contra el Gobierno de Felipe González, con Antonio Hernández Mancha como candidato. El resultado fue de 66 votos a favor, 195 en contra y 71 abstenciones. No solo no prosperó: se considera uno de los mayores fracasos parlamentarios de la época, y contribuyó a que Hernández Mancha dimitiera meses después como líder de su partido.

2018 — Pedro Sánchez contra Mariano Rajoy

Prosperó

Presentada por el PSOE tras conocerse la sentencia del caso Gürtel, que consideró probada la existencia de una financiación irregular ("caja B") en el PP, se votó y aprobó el 1 de junio de 2018 con 180 votos a favor —seis más de los 176 necesarios—, gracias al apoyo del PSOE, Unidos Podemos, PNV, ERC, PDeCAT, EH Bildu, Compromís y Nueva Canarias. Pedro Sánchez quedó investido presidente del Gobierno de forma automática, sin necesidad de un debate de investidura aparte: es, hasta la fecha, la única moción de censura que ha triunfado en la democracia española.

Otras mociones, más breves

Además de estas tres, ha habido otras tres mociones de censura en democracia: en 2017 Unidos Podemos, con Pablo Iglesias como candidato, la presentó contra Mariano Rajoy (rechazada); en 2020 Vox, con Santiago Abascal como candidato, la presentó contra Pedro Sánchez (rechazada); y en 2023 Vox volvió a presentarla con Ramón Tamames, economista de consenso propuesto por el propio partido, como candidato (también rechazada). Ninguna de las tres contó con apoyos reales más allá del grupo proponente.

Por qué es tan difícil que triunfe

El carácter "constructivo" obliga a tener ya cerrado un acuerdo de investidura alternativo antes incluso de presentar la moción, algo que en la práctica solo ocurre cuando una crisis de gobierno está ya muy avanzada y existen mayorías parlamentarias reales dispuestas a sostener a un candidato distinto. Es una diferencia de diseño deliberada frente a otros países —como Francia o Portugal— donde una moción de censura simple puede derribar a un Gobierno sin que exista todavía un sustituto pactado, lo que allí facilita su uso como herramienta de presión política aunque no siempre tenga vocación de prosperar.

Este explicador describe el mecanismo constitucional y los hechos de cada votación, sin valorar si las mociones estaban o no políticamente justificadas.
i
Independencia editorial
Politicheck no acepta financiación de partidos políticos ni organizaciones ideológicas. Este explicador describe un mecanismo constitucional y hechos históricos sin tomar partido.