Qué es una cuestión de confianza y en qué se diferencia de la moción de censura
Es el mecanismo inverso a la moción de censura: aquí es el propio presidente del Gobierno quien pide al Congreso que renueve su confianza. Solo se ha usado dos veces en democracia, y las dos veces la ganó quien la planteó. Así funciona, y así se diferencia de la moción de censura.
El mecanismo del artículo 112 de la Constitución
La cuestión de confianza es la vía por la que un presidente del Gobierno, tras deliberación del Consejo de Ministros, somete a votación del Congreso de los Diputados si mantiene su confianza en él, normalmente sobre su programa de gobierno o una declaración de política general. A diferencia de la moción de censura, aquí la iniciativa parte del propio presidente, no de la oposición. Para ganarla basta la mayoría simple de los votos —más votos a favor que en contra—, un umbral más bajo que el de la moción de censura, que exige mayoría absoluta.
Qué pasa si se pierde
Si el Congreso no otorga su confianza, el presidente debe presentar su dimisión al Rey, y se abre un nuevo proceso de investidura, igual al que sigue a unas elecciones generales, con la posibilidad de que resulte investido otro candidato o de que el proceso acabe en la disolución de las Cortes y la convocatoria de nuevas elecciones si nadie logra los apoyos necesarios en dos meses.
En qué se diferencia de la moción de censura
- Quién la plantea: en la cuestión de confianza, el propio presidente del Gobierno; en la moción de censura, un grupo de diputados de la oposición.
- Mayoría necesaria: la confianza se gana o se pierde por mayoría simple; la censura, para prosperar, necesita mayoría absoluta (176 de 350 diputados).
- Candidato alternativo: la moción de censura exige presentar ya un candidato alternativo con apoyos ("moción constructiva"); la cuestión de confianza no lo requiere, porque el presidente busca reafirmarse a sí mismo, no ser sustituido.
- Consecuencia si triunfa la iniciativa: si el presidente gana la cuestión de confianza, sigue gobernando sin cambios; si la moción de censura prospera, el candidato alternativo queda investido de forma automática.
Los dos precedentes: 1980 y 1990
Adolfo Suárez (UCD) planteó la primera cuestión de confianza de la democracia el 18 de septiembre de 1980, tras la moción de censura fallida de Felipe González ese mismo año, buscando reforzar su posición interna dentro de UCD. La ganó con 180 votos a favor, 164 en contra y 4 abstenciones.
Felipe González (PSOE), ya con mayoría absoluta, planteó la segunda cuestión de confianza el 5 de abril de 1990, vinculada a su programa de gobierno tras las elecciones de 1989. La ganó con comodidad, con el respaldo de su propio grupo parlamentario.
Desde 1990, ningún presidente del Gobierno ha vuelto a plantear una cuestión de confianza en España, a diferencia de la moción de censura, que se ha intentado en varias ocasiones más recientes —2017, 2020 y 2023—, aunque solo triunfara una vez, en 2018.